Cap 44 - Suplica a la Diosa.
Benjamín se derrumbó sobre el gran sofá del despacho, su respiración al principio agitada se fue tornando serena poco a poco. Reynaldo se encontraba ansioso por lo escrito en la segunda carta, pero quería que su amigo fuera el primero en hablar, Benjamín simplemente tiro el cuello hacia atrás en una señal de tomar valor para luego bajar su rostro y clavar los en su mejor amigo, con una sonrisa de dolor mientras las lagrimas corrían como ríos proclamó – Ella esta con vida… pero me esta exigiendo