Cap. 167- La trampa del Gran Alfa.
Justiniano se encontraba en su mirador preferido, el mismo donde tuvo su charla con Alejandro, habían varias sillas y mesas pequeñas donde ya se encontraban preparados aperitivos y bebidas alcohólicas de baja graduación. Todos sabían que esta charla sería tensa, Justiniano no quería entregar a sus hijas y nieta a estos hombres que no podían respetar las buenas tradiciones.
Con voz firmes sentenció, debemos llegar a un acuerdo por escrito y quiero sea sellado con sangre. Las palabras del Gran A