—¿Y qué tal todo? — preguntó Regina con una sonrisa tonta mientas se tocaba con un dedo su labio, lugar donde Giovanni acababa de morderla.
—Todo perfecto — mintió el joven mientras comenzaba a salir del estacionamiento de la universidad.
El rubio se dio cuenta entonces de lo difícil que era mantener a Regina alejada de toda la mierda que había alrededor de él, tragó difícilmente y evitó la mirada entre azul y verdosa de la joven al asegurarse que valía la pena…toda ella valía la pena.
—¿Volver