Regina había caminado con demasiada prisa por los pasillos de la compañía mirando sobre su hombro con el temor de encontrarse con Giovanni, llegando finalmente a su espacio en la compañía, entró y cerró la puerta de su cubículo de golpe.
—¡Hola Regina! – la saludó efusivamente Jane y le dio un beso en la mejilla —… me voy, voy retrasada a mi clase…es difícil ser trabajadora y estudiante ¿No lo crees? — agregó mientras de forma rápida tomaba sus libros y una pequeña mochila, en la cual, luchaba