BLAZE CORVIN
Me quedé mirando los ojos de Letizia, esos malditos ojos que siempre me atrapan.
—Si eres la última persona que vea antes de morir, moriré feliz y con una sonrisa.
Probablemente eso fue la gota que colmó el vaso para ella, porque agarró mi herida. Gemí cuando presionó con fuerza, pero aun así logré sonreír.
—Entonces muérete, joder —dijo.
El dolor me atravesó cuando apretó la herida, pero me negué a quejarme.
—Qué fría y sin corazón eres, señorita Letizia. Te pondrás triste si muer