48 El futuro más probable.
El sol tenue primaveral se filtraba por la ventana, dejando a la vista las pequeñas motas de polvo, los ojos de Antara disfrutaron de aquella alcoba y la compañía que tenía, Iris ayudaba a Felicia con su tocado, mientras Luis se quejaba de que tendría que enviar a buscar al modista imperial, ya que los pantalones cada vez se ajustaba más la cintura; si debía ser honesta, todo estaba alborotado, las risas se mezclaban con quejas y los pasos de las empleadas servían como sonido de fondo; era alg