36 Eres mía.
Antara:
La tranquilidad que sentía mi ser al escuchar a Marko, jamás la había sentido, el aire al fin entraba en mi sin esfuerzo, el latir de mi corazón era calmo, acelerado únicamente por sus besos, besos suaves que cada vez aumentaban el ritmo y la temperatura, mis manos aferrando su chaqueta, las de él recorriendo mis muslos con suaves movimientos, y de pronto eso no era suficiente, necesitaba más, mucho más.
— Te necesito. — susurre al sentir la energía mágica recorrer mi cuerpo, una vez má