Arianna
Su voz cruzó la habitación, mientras se acercaba y no se veía contento en lo más mínimo. Podía sentir el calor de su ira crepitando en el ambiente. Se percibía como un frente tormentoso, llenando la habitación.
La electrizante sensación en el ambiente de que estaba siendo arrastrada al ojo del huracán.
Pensé en rodear el mueble para escapar de él, aunque me fue imposible. Estaba congelada. Así que, me acorraló contra el escritorio, apretando mi cuerpo con el suyo. Tomo mi muslo