Cuando Enzo llegó a casa ese día, esperaba encontrarse con su esposa e hijas como de costumbre. Sin embargo, el silencio era lo que reinaba en las paredes de aquel lugar.
Por un momento pensó que su mujer había ido a visitar a su familia, ya que parecía ser demasiado apegada a ellos. Pero nuevamente se equivocó. Marco su número, sorprendiéndose al hallar el aparato abandonado sobre la mesita de noche. Sin embargo, aquello no fue lo único que encontró.
También había un sobre, una pequeña nota