—Miguel, ¿has visto cómo Laura me está ignorando? ¿Estará enojada? —Jenny miró a Miguel con cara de arrepentimiento—. ¿Por qué no vas a contentarla?
Mientras tanto, en su mente maldecía a Laura y toda su familia. No podía ser una simple coincidencia que apareciera justo cuando el ambiente entre ella y Miguel empezaba a mejorar. Incluso sospechaba que Laura había estado espiando detrás de la puerta, esperando el momento preciso para entrar. ¡En realidad, qué arpía!
—Laura, ¡ven aquí ahora mismo!