¡Qué diferente era antes, cuando la trataba con tanta dulzura! Jamás le había levantado la voz, ni siquiera hablado con dureza.
Daniel, notablemente irritado, le dijo:
—Si con todo este escándalo el nuevo jefe decide despedir a uno de nosotros, dirás que tú me sedujiste y que esa fue la primera vez en la oficina.
Bianca quedó tan impactada que hasta se le olvidó llorar.
—¿Qué estás diciendo?
¿Este era el mismo hombre responsable y comprometido que ella conocía?
¡No! ¡Tal vez había escuchado mal