Pero con Maite y los Sánchez, eso era algo difícil de predecir.
Si no era Santiago, ¿entonces quién?
—Laura, te ves terrible, ¿qué te pasa? ¿Será que estás preocupada porque con el nuevo jefe ya no tendrás los mismos privilegios de antes? ¡Esto debe dolerte bastante! —dijo con cierta malicia.
Al escuchar esa voz, Laura levantó instintiva la mirada hacia la mujer que tenía enfrente.
Bianca.
Habían entrado juntas al bufete, pero hasta ahora ella no había llevado ningún caso en la corte por su cuen