En este tiempo, Lina a menudo pensaba en cómo había maltratado y golpeado a Laura constantemente. ¡Cuánto dolor debió sentir!
¿Cómo había sobrevivido Laura tantos años bajo sus golpes y maltratos?
Cada vez que Lina pensaba en esto, sentía un dolor insoportable en el corazón.
Su situación actual era el castigo del cielo.
¡Karma!
—Mamá, ¿puedes hablar? —preguntó Maite con los ojos enrojecidos y voz temblorosa.
—Sí —respondió Lina con gran esfuerzo.
—¿Él te golpeó? —preguntó Maite, aunque ya sabía