—Ya lo resolveré cuando me haya establecido —murmuró Laura.
No quería preocupar más a Patricia de lo necesario.
—¿Quieres que me quede contigo? —preguntó Patricia con evidente inquietud.
—¡Patricia, te juro que estoy bien! —insistió Laura con total sinceridad.
—Está bien, entonces —Patricia finalmente colgó la llamada.
Laura sostuvo el teléfono mientras respiraba profundamente, susurrando en silencio: "Patricia, perdóname". Había decidido abandonar Santa Clara, pero prefería mantenerlo en secret