Su irritación anterior se desvaneció instantáneamente.
Manolo lo comprendió todo y su mirada se volvió decidida.
—¡Wow, el novio de Milena es muy guapo! —exclamó alguien.
Milena se sintió orgullosa. ¿De quién más podría ser novio? ¡Por supuesto que era guapo!
—¿Estás ebria? ¿Puedes caminar? —preguntó Manolo suavemente.
Milena asintió tímidamente: —Puedo caminar.
—Entonces te llevaré en brazos —dijo Manolo antes de agacharse y levantarla.
—¡Dios mío, qué romántico!
—¡Son la pareja perfecta, hecho