Manuela empujó la puerta y, al ver a Laura sentada en el suelo, la cerró de inmediato y corrió hacia ella.
Había visto al jefe salir furioso momentos antes, por eso se apresuró a entrar, pero no esperaba encontrar a Laura en ese terrible estado.
¿Acaso el jefe la habría golpeado?
¿Estaría herida?
¿Debería llamar a la policía?
Mientras se acercaba a Laura, mil pensamientos cruzaban por su mente.
—Ayúdame a levantarme —le pidió Laura extendiendo su mano al ver a Manuela.
Sus piernas simplemente no