Alexei sentía que el mundo se tambaleaba bajo sus pies. Todo este tiempo, había estado tan ciego, tan concentrado en su propio dolor que no vio el verdadero peligro acechando a su familia.
—Tengo que detenerlo —declaró con determinación— Tengo que alejar a Anya y a mi hijo de él antes de que sea demasiado tarde.
Misha asintió, su expresión era sombría.
—No será fácil, Alexei. Viktor es poderoso, tiene conexiones en todas partes, necesitarás pruebas sólidas para desenmascararlo —advirtió— pero s