Ethan.
—El camión de mudanzas debe de estar cerca, ¿no están emocionados? —habló mi madre, con una amplia sonrisa.
Saqué las maletas del auto y Liz me ayudó con lo que podía. Nos habíamos mudado unos días antes de la boda porque mis padres lo vieron necesario.
Era mejor empezar a convivir juntos para luego no arrepentirnos.
—Mamá, gracias por todo. Debes de estar cansada —dije, apretando los labios.
—Oh, no —Sacudió sus manos—. Los acompañaré adentro. Necesito ver qué es lo que han compra