Chris
—¿Dice que se suelen escuchar gritos a estas horas? —pregunté.
Estaba usando una gorra y unos lentes de sol para pasar desapercibido. Me encontraba en la casa de la vecina de Robert, quien me estaba contando un poco sobre la situación.
Yo tenía una libreta y un lápiz para anotar lo que ella me decía. Fingí ser un investigador privado que había sido contratado por un familiar de la esposa de Robert.
—Tiene que ayudar a esa pobre mujer... —La señora tomó mis manos, las arrugas en su rostro