Lilia.
—Y recuerda, no vayas a quitarte los audífonos hasta que despiertes —indicó Samira, entregándome el reproductor en las manos.
Yo parpadeé.
Estaba loca por creer que iba a recordar un evento de cuando tenía cuatro años. ¿Cómo podría? Y peor aún, ¿cómo es que Chris también lo veía posible?
En cualquier caso, ¿qué cambiaría si lo recordaba...?
—Gracias, no le tengo mucha fe a esto, pero es mejor intentarlo y fracasar, que no haberlo intentado nunca —argumenté.
—Sé que piensas que es una ton