Julieta
Los vampiros eran más que bienvenidos a Ciudad Ónix, pero nunca vi a un vampiro ser tan esperado, adorado y querido como Fabrizio. Era antiguo, elegante y, desde que lo conocí, tenía una gran sonrisa. Creo que se debía especialmente a que había encontrado a su muy especial compañera, Margarita. Ahora mismo llevaba una flor de ese tipo en el bolsillo de su chaqueta. Antes decían que era un vampiro taciturno, serio… no podía imaginarlo así.
—Es tan bueno volver a verte, jamás imaginé que