Eros sabía bien a que se refería su querido amigo, una macabra sonrisa de dibujo en su apuesto rostro, finalmente...todo sería puesto en su lugar, era el momento de hacer su jugada maestra…y Thomas seria quien le entregase todo en bandeja, después de todo no tendría más opción que hacerlo.
— Bien, entonces prepárate, es hora de que traigas a la invitada de honor esta noche y a su padre junto con ella — respondió complacido el adonis pelinegro, finalmente, esa noche, todo daría comienzo.
El baru