Al tomarla, notó que está estaba doblada; una de las sirvientas de la mansión Mendoza, se la había dado a escondidas de Augusto tomándola directamente del estudio que alguna vez fue de su abuelo y que ahora era el lugar favorito de su progenitor.
— ¿Qué es esto? — cuestionó para sí misma.
Desdoblando aquella fotografía, pudo ver a un apuesto hombre de hermosa sonrisa y cabellos castaños al lado de su abuelo, creía que era el mismo que alguna vez vio por casualidad en otra vieja foto, y junto a