—No es así, Alejandro. — dijo Julia, y el rubio la miró directamente a los ojos. — Tienes todo el derecho de ser realmente amado, así como también de amar. Todos cometemos errores, no somos perfectos. Solo tú tienes la decisión de existir el resto de tu vida sufriendo por tus equivocaciones y arrepentimientos, o de realmente vivirla dejando atrás tu pasado y aprender de el para vivir en plenitud sabiendo que tú también mereces ser feliz…pero debes de ser valiente, enfrentar a tus demonios, y re