Él bajó su vista casi nublada por el placer para verla a ella, y con su respiración escapando por sus labios…y la vio perfecta. La luz era tenue y el cabello de fuego de su esposa, parecía brillar por la humedad; su piel blanca y delicada se exhibía bajo esa pequeña prenda que ansiaba quitarle…llevó una de sus manos debajo del escote de ese baby doll y tocó la fresca piel de uno de sus senos, lo apretó al mismo tiempo que ella seguía metiendo y sacando su dureza de su boca y volvió a gemir, mal