Libi inhaló profundamente antes de entrar al salón donde se llevaría a cabo la cena. Alejandro los recibió como anfitrión del evento y le dio detalles a Irum sobre los invitados.
Desde el reluciente piso hasta los altos muros y el cielo decorado con detalles dorados, todo llamaba la atención de Libi. El lugar no distaba mucho del salón de un palacio de cuentos de hadas y ella estaba muy bien posicionada, parada en unos caros zapatos que le había dado Irum, con el elegante vestido que la había