—¿Cómo ocurrió el accidente? —preguntó el médico tras examinar a Libi una vez que ella se despertó.
—Iba bajando las escaleras y pisé mal, resbalé y rodé hasta el descanso del segundo piso, donde choqué con el muro.
—Le asusta usar los ascensores —agregó Damien, sentado junto a ella, rodeándola protectoramente con su brazo.
—Ya veo. Tendrás que hacer algo con ese miedo. Con un esguince de tobillo y un brazo roto no podrás subir escaleras en un buen tiempo.
—Ella planeaba irse de vacaciones