Sarah no podía dejar de pensar en las palabras de Devan de la noche anterior. ¿Qué había querido decir ese hombre cuando afirmó que la haría olvidar todos esos sentimientos tan dolorosos e incluso la haría olvidar a Cipto?
No lo sabía. Lo único claro era que ella misma debía esforzarse por sacar sus sombras de su cabeza. Además, el dolor en su pecho no cesaba de hincharse. "Ya me ha vaciado dos veces. Aunque el dolor se alivia, tengo miedo de que..." Sarah intentó de nuevo alejar los malos pens