Los vecinos que estaban presentes se acercaron y querían ver la carta para saber a quién defender.
"No puedo. Quiero esta casa para mí y para mi hijo."
"¿Qué te pasa, Mira? No te hagas la tonta," reprendió Cipto, quien finalmente habló aunque no podía defender a Sarah con palabras.
"Él no tiene derecho a obtener nada, querido. Ella es estéril. Yo tengo más derecho a esa casa porque estoy embarazada de tu hijo. Este niño necesita un lugar adecuado para vivir y..."
"¡Basta! Me da vergüenza que ac