“¿A dónde vas?” preguntó la abuela Demia a su nuera.
“¿Eh, por qué pregunta? Vamos a recoger a Bang Dem en el hospital y a visitar a Lala,” respondió Sarah, extrañada de que su suegra lo hubiera olvidado, ya que siempre había sido la primera en preocuparse por su nieta querida.
“¡Dios mío, lo olvidé!” exclamó la abuela, dándose una palmada en la frente. Luego le pidió a Sarah que la esperara un momento mientras se preparaba para acompañarla, ya que ella misma conduciría el coche.
Salieron