Mundo ficciónIniciar sesión—¡No, yo quiero ir tras él, por favor! ¡Mátenme! —Imploraba Adeline—. ¡Yo no puedo vivir así! ¡No, yo quiero irme con él!
Gost se aferraba a su hermana y lloraba, implorando que se quedara a su lado.
Pero en aquella sala todos sabían que aquella chica no tenía futuro. Las culpas de sus equivocaciones se la estaban llevando lentamente.
Una semana después, a mitad de la noche de







