Mundo ficciónIniciar sesión—¡No, él no puede estar muerto, no! —escuchó al fondo.
—¡Anny, tranquila, debes calmarte! —decía una voz de hombre.
—¡Es por su culpa, ella lo mató!
—No es culpa de nadie, la unión biológica se rompió. Nadie tiene la culpa.
—¡Ella le dijo algo y después el se desmayó! ¡Por su culpa, es su culpa!
Adeline intentó abrir l







