Jew sintió su cuello maltratado después que le cambiaron el parche nutricional. Llevó una mano a él, tocó un poco, pero después la retiró al sentir el dolor.
Se comenzaba a impacientar al estar en una habitación solo, con una joven que no hablaba para nada y solo sabía revisar su pantalla digital y enviar mensajes o ver videos de desfiles de moda.
Decidió levantarse de la cama para ir al baño.
—¿A dónde vas? —preguntó Betsy.
—Al baño —respondió.
—Te ayudo —Betsy dejó a un lado la pantalla flota