Capítulo 122.1- Vientos de cambio.

~Acto I- Es justamente lo que piensas~

No estoy segura de cuánto tiempo permanecí abrazada de mi Alfa hasta que mis ojos se secaron. Cuando finalmente pudimos reponernos de toda la agitación que nos había provocado este día de locos, todos miraron los cuerpos degollados y cadáveres cuyas almas se habían liberado.

Definitiva y rotundamente no podrían estar menos vivos. 

Aun así, para que no hubiera sorpresas desagradables después, los tres hombres lobo cortaron y buscaron leños, yo también lo hice. Las quejas no hicieron falta, la cantidad de cuerpos para quemar parecía una grosería.

Exhaustos pensaron en apilar todos los cuerpos pero los detuve, la razón por la que momentos atrás no pude detenerlos fue porque usé el fuego incorrecto.  Esta vez Chiara y yo sabemos lo que debemos hacer.

Los cuerpos se queman sin afectar al pasto ni nada más, como si las brazas buscaran por si solas el mal y la contaminación para erradicarla.

El humo negruzco que emana no nos afecta pues este se purifica con el viento de Ery. Sí, hoy mi pareja sin saber ninguno de los dos que tenía tremenda habilidad oculta, descubrimos que Shawn es un lobo con poderes de viento.

—Lo que no entiendo es cómo sobrevivió tu Luna al veneno y Jerome también—Pregunta Milo rompiendo aquel enrarecido silencio.

‘Bebió nuestra sangre, además de brindarle fuerza le sirve de protección’

La voz de Shawn aunque va dirigida a Ery resuena en mi cabeza,  desde que comenzó a fortalecerse nuestro vínculo, después de contarle sobre mi pasado, también puedo escuchar a Shawn por momentos.

—Si no fuera porque bebí la sangre que me dio mi novio anoche ya habría colapsado de cansancio—Admito.

—Menos mal que te di esa daga.

Él, mi novio, me abraza con fuerza olfateando mi cabello.  Gruñe y piensa en más palabras en alemán que no entiendo mientras se queja de que huelo como “ellos” una pequeña sonrisa se dibuja en mis labios al abrazarlo de vuelta.

No le diré que escuché sus pensamientos, pero él también huele a sudor, muerte y ceniza.

—Si no nos apresuramos no llegaremos a tiempo para el memorial de Grayson—mis palabras parecen despertar algo en los tres lobos bobos quienes se miran entre sí comparando quien de los tres se ve más presentable.

—Debemos ducharnos en la manada antes---

—No hay tiempo para eso, todos ustedes irán conmigo sin excusas.

Ninguno de los tres se atreve a contradecirme.

***

El doctor Yeha enciende una pequeña fogata usando el encendedor de Grayson, aquel que le regaló para que le acompañara durante la guerra contra los vampiros.  Un lobo que murió joven, sin conocer a su pareja pero siendo amado por todos sus amigos quienes aún lo llevan en sus corazones recordándole casi como a un hermano mayor quien les guiaba y regañaba igual que uno.

Los tres lobos bobos asan carne de conejo y pescados recordando sus alimentos preferidos, contando anécdotas mientras ríen, Yeha sonríe derramando alguna lágrima por momentos. Antes de reunirnos con él hicimos el pacto de jamás contarle el infierno por el que pasamos momentos atrás.  Mucho menos se atreven a decirle que estuvimos a punto de perder a Jerome casi de la misma manera que Gale.

— ¿Por cuánto tiempo me ocultará su herida mi Alfa? —Pregunta interrumpiendo la amena charla.

Ninguno de los tres se atreve a hablar así que ese doctor perspicaz continúa cuestionando.

— ¿Creyeron que no me daría cuenta? El olor a sangre es algo a lo que estoy demasiado acostumbrado como para no notarlo, vamos, déjame ver la herida para cauterizar la hemorragia antes de que se contamine.

Ery se quita la camisa de mala gana revelando la zona infectada de un color purpureo intenso.

— ¿Herida por entrenamiento? —Ery asiente aun sabiendo que es una mentira—Debió ser uno muy intenso.

Mi novio gruñe cuando toca la herida y penetra sobre esta con su mana.

—No pueden seguir jugando brusco como cachorros desobedientes—Regaña a los tres quienes asienten silenciosos y obedientes.

—Prometo que tendré más cuidado—Dice Jerome torciendo la boca después del sermón.

—Principalmente tú, Stronghold, ya estás casado y serás padre, por la diosa, ya debes madurar, debes comportarte como el lobo adulto que ya eres.

Me sorprende escuchar al doctor Yeha hablar de esa manera, siempre creí que era tranquilo.

—Bien, ya los regañé como habría hecho él. Espero que el próximo año no vuelvan a pelear durante su aniversario de muerte, probablemente estará tan disgustado que esta noche les buscará en sueños.

Ah… ahora entiendo.

'Él quería imitar a su hijo'

El doctor Yeha da vueltas al vendaje sobre el hombro de mi Alfa apretando a ratos con fuerza logrando que Ery gruña por la intrusión y le regañe recibiendo una vuelta más apretada que la anterior.

Escuché que Grayson tenía conocimientos suficientes para ser médico, probablemente hiciera algo así alguna vez mientras curaba los raspones y rasguños que se hicieran al pelear entre ellos.

—Me habría encantado conocer a su cachorro, Doctor Grayson.

Los tres callan por un momento, hacía demasiado tiempo que nadie le llamaba por ese apellido. Con una sonrisa suave me acerco a él y le pregunto con delicadeza si puedo llamarle así a partir de ahora.

Para sorpresa de todos responde  que sí.

Por mucho tiempo se ha evitado llamarse a sí mismo un Grayson no solo por luto a su “cachorro” quien ya era todo un adulto, sino porque quería evitarle más insomnio a mi pareja.  Aquello sorprende demasiado a esos tres quienes le llaman Doctor Grayson varias veces como si quisieran reemplazar todo el tiempo que evitaron decirselo.

Luego, inesperadamente los tres comienzan a pelear cerca del lago culpando al otro por no darse cuenta de que al señor Grayson le agrada que lo llamen así.

Por un momento la paz y la felicidad reina durante el memorial de Gale hasta que el mismo doctor se excusa pues tiene todavía muchos pendientes por terminar además de que Hershey y Lina necesitarán sus revisiones periódicas.

No es hasta que se ha ido que de nuevo un ambiente tenso y helado vuelve a cubrir con su manto a esos tres.

—Mañana llevaré mi renuncia formal—Dice Jerome.

Milo y Ery se ven el uno al otro, ambos responden pegándole un puñetazo.

Chiara y yo miramos tal escena completamente asombradas. No todos los días se ve a un Alfa, Beta y Gamma pelear como lobos ferales, contentarse y volver a reñir. En especial cuando el Gamma tiene heridas frescas y moretones azules.

—Solo un Alfa decide cuándo destituir a un traidor.

— ¡Así es, no creas que vas a librarte tan fácil por decidir todo eso por tu cuenta, idiota!

Ambos apretujan los nudillos en sus puños preparandose para golpear de nuevo, quisiera detenerlos pero aquella voz feral quien no es Chiara, y que comienza a hablarme seguido,  me dice que ellos necesitan liberarse.

Así que tan solo observo, veo a los dos gritarle a Jerome como si fuera un niño reprendido por sus hermanos mayores e incluso este cierra los ojos mientras recibe cada sermón hasta que ambos callan. Luego de un silencio es él quien comienza por disculparse.

—Si se lo decía a Rockbone me habría impedido hacerlo—Dice mirando al suelo—Debí confiar más en ustedes pero siempre creí estar fuera del vínculo de amistad que tenían los dos, sé que eso no me justifica, aunque sigo vivo ellos pueden usarme contra ustedes en cualquier momento es por ello que debo alejarme y renunciar.

Ambos callan, se ven el uno al otro, después, en completa sincronía vuelven a pegarle otro puñetazo.

Me tapo los ojos, solo puedo escuchar el sonido de su cuerpo al caer pesadamente al agua del lago.

— ¡¿Y de quién fue la culpa, eh?! ¡¡Maldito topo!!

— ¡Si crees que renunciando vas a impedir que te de otro sermón te equivocaste!

¡SPLASH!

Los tres parecen salpicarse de agua o revolcarse sobre el lago mientras continúan esos bobos riñendo como si fuera campeonato. No pudiendo más contra mi curiosidad, separo mis dedos un poco para ver el resultado. Ery está empapado de pies a cabeza mientras sostiene a Jerome por el cuello, vuelvo a tapar mis ojos cuando le veo golpear de nuevo.

— ¡Juraste lealtad! ¡Cumple cada palabra!

  ¡SPLASH!

— ¡ERES MI GAMMA! ¡SIGNIFICA QUE LO SERÁS HASTA QUE DEJE DE SER LA CABEZA! ¡¿ENTIENDES, SCHEIßE?!

¡SPLASH!

Veo a ratos entre mis dedos, no puedo evitar mi traviesa curiosidad mientras ellos se reclaman y pelean como bestias.

¡SPLASH!

— ¡INCLUSO CUANDO ME RETIRE COMO ALFA, JAMÁS DEJARÁS DE SER MI GAMMA! —Se contradice Ery— ¡ERES MI MANO IZQUIERDA PARA SIEMPRE!

—Ahora que saben quién soy no sirvo de nada para ellos, les perjudicará a ustedes que me quede aquí. Por favor, Ery… Como mi Alfa y también como un amigo que sabe corregir a quien hizo mal, enciérrame.

—Encerrarte sería darte lo que quieres, si hago lo que deseas no es un castigo. Yo decidiré tu castigo, perro traidor.

—Entonces mátame.

—No, Jerome. Tengo algo mucho peor que destituirte, encerrarte o matarte---

¡Suficiente, ya no puedo soportarlo más!

Levanto mi cuerpo de inmediato, estoy lista para intervenir ¡Ya se han dicho lo suficiente! Sin embargo el impulso queda a medias cuando Ery pone sus manos sobre los hombros de Jerome.

—Vas a cuidar de esa mujer loca, gritona e histérica hasta que nazca tu cachorro—Dice él sorprendiendo a todos, incluso a Milo quien abre sus ojos y boca como si le costara creer lo que ha escuchado—Cuando nazca tomarás un retiro de dos meses y volverás cuando ya no sea un recién nacido.  No importa si debemos contactarnos con una bruja, haré que te quite ese parásito por completo.

¿Le acaba de dar vacaciones?

—No creas que son vacaciones, te estoy condenando—por supuesto que no—tendrás que soportar a esa loba y mantenerla ocupada para que no ande detrás de mi cuello.

¡Aquí y en cualquier rincón del mundo se le llama a eso vacaciones!

—Oye, me prometiste unas vacaciones hasta que todo esto terminara, es injusto—Gruñe Milo.

—No son vacaciones—Insiste ese Alfa necio y orgulloso—Aunque parezca un premio, una vez tenga que soportarla todo el sangriento día perderá la cabeza.

¡Solo admite que son vacaciones, bobo!

Tapo mi cara avergonzada y en señal de frustración. Ya sé que es un Alfa, que es parte de ellos reprimir sus emociones, pero esto es ridículo ¡No hay nadie aquí que le vaya a juzgar por ser amistoso y amable!

— ¡Prometo cumplir con mi misión, Alfa! —Responde Jerome como si fuera su leal soldado poniendo su mano en la frente— ¡No dejaré que mi pareja interfiera en los intentos desesperados de cortejo a su Luna!

— ¿Por qué a él le diste vacaciones? ¡Yo también merezco unas!

—No seas inconsciente, Mili—Milo le gruñe pidiendo que no lo llame así—Estamos todavía bajo ataque, eres mi mano derecha, te necesito a mi lado hasta entonces, además ¿No querías cocinar para la manada?

— ¡Eso fue hasta que me designaste cocinar desde las seis de la mañana!

Pobre Beta explotado laboralmente por su Alfa… Evitando ver a esos dos bobos pelear, mi mirada se centra en Jerome quien se emociona mucho de que por fin tenga vacaciones de verdad, si es como Josh Bury no se apartará de Hershey hasta que ella misma le pida distancia.

— ¿Qué esperas, Jerry? ¡Vete antes de que cambie de parecer este desalmado! —Exclama Milo recibiendo una afirmativa de Jerome quien corre pasando frente a mí.

Él parece enérgico y alegre, sin embargo cuando pasa a un lado mío alcanzo a ver lágrimas salir de sus ojos justo antes de mirarme. En ese muy breve pero significante momento, asiento y sonrío recibiendo una pequeña sonrisa de vuelta.

Satisfecha por el resultado de este larguísimo día de locos, suspiro de alivio y mi sonrisa se multiplica cuando veo a mi pareja.

Antes, él habría enviado a Jerome a la mazmorra sin importarle su amistad poniendo más énfasis en las reglas, ese era el Alfa cretino que creí conocer. Creo que todos cambiamos , que ya no somos los mismos, aprendimos de nuestros errores y defectos, incluso aprendimos a abrazarlos aceptándolos como parte de nosotros.

Todos lo hicimos.

—Yo también quiero vacaciones.

—Yo quiero nadar desnudo en el lago con mi pareja, hace días que no hacemos el amor, ¿Tienes idea de hace cuantos días no lo meto?

 —¡Ya te dije que no quiero saber de tu vida sexual!

Las voces de sus discusiones me hacen sentir alivio, los dos pueden discutir y divertirse, no tienes que guardar luto por otro lobo fallecido.

Sin avisar, como un impulso siguiendo la voz feral interna, me aproximo hasta extender mis brazos para alcanzar a Gian.

A pesar de la humedad en su ropa le abrazo por la cintura hundiendo mi cabeza en su espalda.

MÍO…

Ni siquiera Chiara me había insistido tanto en su deseo por reclamarlo como esa voz firme y feroz.

MÍO…

Sus manos se colocan sobre las mías apretándome con fuerza contra él.

YO TAMBIÉN…

Restriego mi cabeza,  su piel está fría por el chapuzón en el lago, aun así se siente cálido. Me encanta… Gian me encanta.

Pero no hay tiempo para admirar lo apuesto, que su olor es delicioso ni lo mucho que me envuelve con su voz últimamente. Hay algo siniestro sucediendo en la manada y debemos enfocarnos en ello antes de que se salga de nuestras manos detenerlos.

—Dejando de lado el tema de las vacaciones, por todo lo que dijo Jerome, parece que nos enfrentamos a algo más peligroso—Dice él sin dejar de acariciar mis dedos.

¿Habrá escuchado mis pensamientos? Puede que lo haya hecho.

—Por el pacto de sangre Stronghold no puede divulgar nada, lo único que sabemos es que ellos tienen planeado algo peor para mañana. Seguirán así hasta que accedamos a sus demandas.

¿Cuáles demandas?

—No importa cuánto nos amenacen, no les daré lo que buscan.

— ¿Es porque quieren a Etz? —Pregunto tímidamente pues estoy interrumpiendo a ambos.

— ¿”Etz”? —Preguntan ambos como una sola voz, Ery suena más molesto que dudoso, es Milo quien agrega en seguida— En parte---

Milo calla como si quisiera decirme algo más después de que Ery gruñe y le dirige unas palabras en alemán.  Ah… su voz es tan masculina... ¡Es tan sensual que podría hipnotizarme con ella!

‘Concuerdo con lo sexy que es, yo también quisiera saltarle encima pero hay algo querías decirle, no lo olvides por tus deseos’

¡No estoy distrayéndome con él! ¡Por supuesto que sé medir cuando hay algo de tensión en el ambiente!

—Puede que Etzel no elija seguirlos y prefiera quedarse en la manada, pero creo que le escucharán si intenta llegar a un acuerdo pacífico con ellos.

Milo me mira negando con la cabeza.

—Así que eso ya lo sabías—Gruñe—no sé por qué me sigue sorprendiendo.

¿Cómo no podría saberlo? Edward tenía una identidad secreta, Bloody Duke.  Pensé en vampiros desde el inicio para su personaje, ese sería su secreto sin embargo descubrir esa máscara suya lo cambió todo.  Cuando escribí su nueva ficha de personaje haciendo modificaciones en la historia lo volví un híbrido. Quería desenmascararlo así que fui atrevida, lo volví un duque para de alguna manera revelar su identidad a su hermano mayor y a todo el mundo.

Bloodthorn, esa fue la familia de la realeza que agregué a la historia. Lo sé, todo eso complicó mucho a la historia, es por eso que quiero arreglarlo. Voy a cambiar el final y también el destino de los hermanos Avery.

—Cady, sé que ves bondad hasta en un demonio como yo. Pero Etzel no es cualquier “demonio” es un híbrido y los Bloodthorn son enemigos mortales de nuestra familia.

—Hablas como si ya hubieras decidido no liberarlo---

—Eso es precisamente lo que decidí.

Tapo mi boca haciendo que Ery reaccione y quiera tapar el sol con un dedo al justificar su decisión de faltar a la promesa que me hizo.

—Sé que te prometí algo diferente, pero eso fue antes de saber que es un miembro de la familia real.

— ¿Cuál es la diferencia? Etz no hizo nada malo, acabas de probar su inocencia, fue Jerome quien lo incriminó---

—No quiero comenzar a hablar de lo que hizo ese schwachkopf para defender al blutsauger de mi hermanastro.

Creo que necesito un diccionario de alemán porque parece que esta nueva faceta de Ery es permanente. No que me desagrade... de hecho me gusta.

—Nadie sabe lo que hicieron los dos, así que no necesitas usar a uno para defender al otro. Jerome estará suspendido un tiempo hasta que podamos comprobar que esté descontaminado. Etzel no puede permanecer encerrado por un crimen que jamás cometió.

Ery se golpea la frente y baja su mano jalando por las ojeras hasta su barbilla.

—Lo que mi Alfa quiere decir es que incluso si es inocente tampoco tenemos pruebas de que no sea peligroso después—Dice Milo tomando a Ery por el hombro e inclinándose para estar a mi altura como si explicara a un niño pequeño por qué los adultos toman decisiones tan drásticas.

—Jerome eligió incriminar a Etzel.

—Exacto—Puntualiza dejando un gran silencio que me hace perder la paciencia.

— ¿Por qué sería ese un problema? ¡Significa que él es inocente!!

—Significa que Jerome no confía en él, Cady.

Tanto la voz feral como Chiara me dicen que calle y sea paciente, al demonio, es por capricho y sus celos enfermizos que no quiere liberar a su hermano menor. 

— ¡Pues yo confío en ambos! ¡La traición de Jerome fue por su lealtad a ti!

—¡No voy a ponerte en peligro por darle una oportunidad a ese chupasangre!

— ¡Etz no lo hizo!

—Es un híbrido, Cady.  Es tan peligroso como uno de esos mal nacidos---

—Es tu hermano menor.

—Hermanastro.

¡Es lo mismo!

—Qué más da, nació y lo criaron entre lobos, es un Avery.

—No lo es.

—Incluso si lo niegas vivió tanto tiempo como un lobo que huele a ustedes, es parte de la manada aunque te cueste admitirlo.

—No quiero discutir contigo, Cady. Sabes que haría lo que fuera por ti, todo cuanto desees puedo dártelo, pero esto... Esto es algo que puede ponerte en peligro ¡Petición denegada!

— ¡Gian! ¡Por favor, cree en mí!

— ¡Creo en ti! ¡Absoluta y completamente, por eso no puedo hacerlo!

— ¿Por qué? ¡Si creyeras en mí---!

— ¡No voy a discutir eso contigo! ¡Puedes molestarte, denegarme el sexo si quieres, no lo liberaré ni abriré las puertas para que tengan la oportunidad de atacarte!

¿Por qué es tan necio?

Solo quiero hacer lo correcto, quiero cambiar ese horrible final que escribí con odio por un deseo atroz de vengarme de ellos.  Sé que no es sencillo que crea en un descendiente del enemigo, mucho menos cuando fue un Bloodthorn quien mató a Gale Grayson, pero Etzel no ha matado ni afectado a nadie.

Gian suaviza su mirada y acaricia mi mejilla interrumpiendo mis pensamientos, luego besa mi mejilla sin importarle que lo haya hecho frente a Milo.

—Cadenza, tu eres lo único que no puedo perder—empuja su frente contra la mía de una manera muy suave e íntima haciendo que mis latidos se aceleren—Incluso si llegaras a odiarme por esto no dejaré que te hagan daño.

Besa mi frente y así pierdo completamente el debate.

Es un tramposo.

—Acompáñala y cuando esté lista escolta a mi pareja hasta la manada—ordena a Milo, sin esperar su respuesta nos la espalda y se retira con la frente en alto.

Cuando se ha alejado lo suficiente, como para no poder distinguir su silueta, me percato de que mi mano ha permanecido levantada intentando alcanzarle torpemente. Resignada llevo la mano a mi frente sintiendo aún arder su beso en mi sien.

MÍO….

—Es una extraña coincidencia, Luna Cadence—La voz de Milo interrumpe aquella voz que nuevamente brama en mi interior.

¿Qué es una coincidencia? El Beta continúa hablando como si pudiera leer mi duda.

—Entre todas las criaturas que existen, Gale apreciaba a las luciérnagas porque aunque la vida de ellas es corta como adultas, son capaces de brillar con gran intensidad cada día volviéndose memorables como estrellas volando en tierra. 

Es extraño, es un lobo pero fue la luciérnaga del trío del infierno, es quien ilumino el camino para que pudieran encontrarse. 

—Aun más extraño, que entre todos los nombres que existen, la pareja de mi Alfa eligiera el del lobo al que más ha admirado. 

Trago grueso. si bien es una coincidencia a cualquiera le parecería que lo hice adrede. 

—Juro que no tenía idea. De haberlo sabido no le habría repetido ese nombre, jamás permitiría que abriera viejas heridas por---

—No lo dije para hacerte sentir culpable. Tampoco creo que hayas hecho algo malo, por el contrario, fue algo necesario. Ery finalmente podrá liberarse de esa carga.

No creo que pueda superar algo como eso todavía. Por Gale… Ery tuvo que… con sus propias manos.

Él por eso detesta más a la familia Bloodthorn.

Yo no escribí a Gale, esa guerra sanguinaria ni tampoco el sufrimiento de Ery en el campo de batalla a tan corta edad. Mucho menos habría tenido el estómago de causarle más sufrimiento al agregar una venganza contra el asesino de su compañero y mentor.

Como si pudiera leer mi preocupación Milo suspira y golpetea mi cabeza dos veces. Apenas deja que sus dedos me toquen, le teme a Ery y sus celos de Alfa. 

—No mintió cuando dijo que lo liberaría después de que se lo pediste, debes comprender que un Alfa decide lo que tiene que hacer siempre como cabeza de la manada.

—Lo sé, también tengo conciencia de que no lo hace por la manada sino por mí.

—Reaper, el asesino de Gale era también un Bloodthorn. Son sanguinarios, despiadados, no existe moral ni límites cuando se trata de obtener lo que quieren.

—Ery asesinó a Reaper—Digo firme, ellos podrían llamarlo un ojo por ojo después de lo que hizo—Cobró una vida por otra.

— Así es, bajo esos términos así es el equilibrio en una riña entre enemigos mortales.

—Creo que esas riñas deberían terminar, no lo hacen porque nadie ha decidido hacerlo todavía.

Milo murmura algo que no logro entender y chasquea la lengua.

— ¿Puedes darme ese beneficio de duda, Beta Milo?

—Lo dije desde el primer día, Luna. Tienes todo mi apoyo,  prometo proteger a mi Alfa y a mi Luna hasta el final.

—Bien. Porque también creo en que mereces una oportunidad. 

— ¿Oportunidad para qué?

—Para cortejar a Lina.

Milo calla un momento, poco a poco sus mejillas se enrojecen hasta alcanzar sus orejas.

—Tienen mi permiso, incluso seré su casamentera.

Las pequeñas luciernagas revolotean a su alrededor como pequeñas estrellas fugaces. 

***

Milo se negó rotundamente de hecho me pidió que no me entrometa pues aún no quiere rechazar a Marcel. Para Milo, además de que las segundas oportunidades en pareja son tan raras y poco probables como ganar la lotería para un humano, al ser un... ¿Cómo dijo?

'En pe ce'

Cierto, esa cosa. O lo que sería un personaje de relleno más hueco que una muñeca inflable, Marccel nunca podrá tener una vida normal.

Incluso si es tan real como un amigo imaginario fue su pareja formal. Milo es alguien que destaca por su lealtad y lo que es correcto.

Si bien es leal, no quiere decir que no pueda ver hacia otro lado.

Ni tampoco que su corazón pueda hacerse el ciego ante lo que ya sentía por Lina, eso fue mucho antes de que yo le emparejara ingenuamente con alguien que creí como la novia de Liam... Pero al no conocerla ni importarme darle una personalidad quedó como algo que se debate entre existir y desaparecer.

Le dije que no me entrometeré en sus asuntos, pero en secreto me propuse el no me darme por vencida al dejarle situaciones en que no pueda evitar aceptar que más allá de un vínculo predestinado, él puede elegir a su pareja.

En cuanto a Ery y su hermano menor.

—Luna, se ve más hermosa hoy. Acaban de madurar unas flores igual de hermosas en mi jardín, creo que se verán maravillosas en el escritorio de una flor aún más bella, como tú. 

Ery cumplió su promesa al final. 

— ¿Estar en esa celda mohosa te pudrió los sesos? ¡Más te vale que sea demencia el que tengas los malditos #### de cortejar a mi pareja en mi cara!

— ¿Entonces puedo hacerlo cuando no estés cerca?

— ¡Scheisse!

La vista de su rostro enojado y esa voz tan sexy me tiene embelesada.

—Esos dos pelean como niños—Me dice Milo cruzado de brazos.

—Puede que lo sea, un niño crecido. Hace berrinches y se molesta como uno, pero es imposible no caer cuando es tan lindo—Llevo mi mano a la cara, justo a mi mejilla.

— ¿Lindo?—Arquea la ceja y señala incredulo hacia Ery— ¿Semejante animal?

—Sí, un animal.

El más majestuoso, hermoso y maravilloso que existe.

—Es mi lobo.

Ery y Etzel continúan discutiendo, por algún motivo extraño no escucho nada de lo que dicen.

Pero los gestos de Ery me parecen divertidos y por demás de atractivos.

—De buena vez te lo advierto, me fastidia tu presencia.

— ¿Entonces por qué me sacaste?

—No quiero que mi esposa te visite en la mazmorra, así que prefiero tenerte bien vigilado.

Milo observa a ambos y vuelve a mirarme torciendo la boca. 

— ¿Desde cuándo eso es majestuoso?—Señala Milo con su pulgar de lado sin dejar de arquear su ceja.

Tampoco le escucho lo que quiere decir pues sigo perdida, todo ha desaparecido y solo estamos él y yo.

Incluso el piso se ha desvanecido y mi estómago revolotea igual que la sensación al besarlo solo que esta vez hay algo diferente, algo que no puedo contener.

Mi boca se abre y mi voz es tan suave y ligera como un susurro. 

—Mi Shätzchen.

Las palabras, letra a letra queman al salir por mi boca dejándome un sabor a soledad y vacío. 

Al mismo tiempo que me percato de lo que dije, Milo me ve abriendo demasiado los ojos casi limpiando sus oídos al no creer lo que escucha.

Mentiría si dijera que no estoy sorprendida.

En otras circunstancias me habría buscado una escusa o una posible palabra para contrarrestar la aterradora palabra con "A" pero esta vez decidí dejarme llevar hacia donde me arrastre el viento.

—Yo también... Voy a tomar una segunda oportunidad para cortejar a mi macho.

Nuevamente abre sus ojos como grandes platos.

— ¿Cómo se puede cortejar a un macho, Milo?—Le pregunto con una sonrisa traviesa en los labios.

—Para empezar ninguna hembra practica el cortejo a un macho, y para terminar...

Aclara su garganta y me mira con cara de pocos amigos.

—Luna Cadence, sé que divertirse un poco en tiempos difíciles como este logra aliviar la tensión, pero una broma de mal gusto como esa solo hará que Alfa se enfade.

¿Qué?

—Creo que fui claro durante "esa" conversación. Se lo advierto, con palabras como esas pueden malinterpretarse y entenderse a que el afecto que tienes por él es---

No es ninguna broma.

—Es justo lo que se entiende, Milo.

Milo abre los ojos tanto que casi parecen salir de sus cuencas.

—Te refieres a...

—Así es.

Gian y su hermano ya salieron de la oficina, menos mal pues siento que mi corazón no podrá soportar guardar esto por más tiempo.

Anoche finalmente lo comprendí, después de despedirme de Milo, justo cuando entré a nuestra habitación y lo vi apoyarse en el barandal de la ventana, el suave movimiento del viento en su cabello y la gentil brisa que ondeaba la cortina semi transparente lo hizo ver de ensueño.

Mi corazón latió con fuerza y como si fuera el fuego atrayendo a una polilla caminé hasta él, totalmente embelesada por aquel hombre lobo y su sonrisa.

“Pensé que no te vería esta noche” alcancé a decir hasta que me fue imposible decir algo más debido a mis propios nervios. También porque Chiara me regañó advirtiendo que así podía comenzar alguna pelea con nuestra pareja.

“No pensaba volver todavía” Me admitió rascando debajo de su nuca.

¿Entonces por qué regresó?

“No lo sé, después de que me fui una voz me dijo que te escuche” Sonreí levemente, debe ser Shawn quien le insiste en que seamos más unidos. Pero, para mi gran sorpresa Ery negó que lo fuera.

“Es mi deseo por ti, el amor que siento por ti me llama a seguirte hasta el fin del mundo”

Antes, si él me dijera palabras como esa me golpearía como un rayo y el temor me haría retroceder buscando cambiar a toda costa lo que sea que comenzara la braza que me consume en mi interior en este momento.

Nunca más, jamás volveré a apagar abruptamente las flamas que comienzan a incendiarme por dentro, aunque parecen aterradoras y sé que me volverán una pila de cenizas después… Quiero sentir ese calor.

Últimamente una voz desconocida también me habla, no sabía lo que era exactamente hasta que él me dio la respuesta.

“Antes creía que los Alfas son despiadados, cretinos, unos idiotas sin cerebro” Le dije acercándome más a él hasta que nos tomamos de las manos “También detestaba a los hombres, al igual que a los Alfas los veía repulsivos” Ery me permitió hablar, no se impacientó cuando hice una larga pausa mientras lograba juntar las palabras entre tantos latidos y respiración entrecortada así como la voz que no se calla en mi cabeza invitándome a decir todo cuanto deseara.

“Luego te conocí y volví a creer que los lobos son el ser más hermoso que existe”

Acaricié su mejilla, por primera vez dejé que cada sensación en la yema de mis dedos experimentara el fuego entre ellos, noté sus pestañas, calculé el largo mientras me preguntaba si las mías eran del mismo largo.

“Jamás había tenido un novio, si alguien me hubiera dicho en el pasado que tendría uno le habría creído con delirio y demencia” Me detuve un momento a disfrutar de la sensación suave en su mejilla y sus dedos al rosar los míos.

“¿Y ahora?” Me preguntó finalmente con una sonrisaa, esa crimnal e irresistible que podría derretir cualquier hielo que permaneciera necio en liberar el suelo que creí árido como para que pudiera florecer algo en este.

“Creo que quien estaba demente era yo al dudar de que alguien pudiera mover mi mundo de esta manera”

En realidad creo que comencé a vivir realmente cuando conocí a mi Alfa. 

Él sonrió liberando una muy breve y seca risita, debería ser un crimen que un hombre sea tan atractivo cuando ríe.

“Ahora comprendo que siempre existe una excepción a la regla” Como ese Alfa necio que me bombardeó en afecto hasta que me quedé sin más defensas para negarme a él.

“¿Y crees que mi hermanastro es una de esas excepciones?”

Hablar de él no le parece un tema agradable, su ceño se frunce y suele cambiar la suavidad de su voz y cada facción de la cara cuando menciona a Etzel, aun así no dejó de acariciar mi mano con delicadeza ni hizo oídos sordos, me escuchó hasta cerrar sus ojos intentando procesar lo que le expliqué.

“Esa noche descubrí su secreto, que el misterioso piloto conocido por ser un sanguinario de la velocidad---“ Hice una pausa abrupta, es cierto, Ery no tiene idea de lo que es un automóvil, mucho menos sabe lo que es una carrera de autos clandestina.

“¿Él era ese Bloody Duke?” Me preguntó sin dudar de mis palabras ni cuestionarme por decirle términos desconocidos para él y confundir mucho más aquello que ya estaba completamente enredado.

Asentí, jamás podré explicarle todo como quisiera porque su mundo es muy distinto al mío, aun así me reconforta mucho que él me mire como si pudiera intentar comprenderme y creyera en mí.

“Sé que es difícil que lo comprendas del todo, pero puedo asegurarte que no es algo malo…” Tampoco es bueno porque esas carreras son peligrosas y están prohibidas por lo que lo hacen de manera clandestina “Pero eso solo afecta a un piloto no a otras personas”

Que tonta, le dije que es algo ilegal por tanto que si es malo, luego le aseguré que es bueno, con eso solo lograría enredar más esa gran maraña de estambre como si se me cayera de las manos y le dejara rodar más lejos aumentando la dificultad para unirlo.

“Continúa” me dijo sereno alcanzando mi mano y depositando un suave y muy delicado beso en mis nudillos. A pesar de apenas rosarme con sus labios ya sentía como si fuera a hacerme combustionar todo el cuerpo.

Mientras algo comenzaba a germinar en aquel suelo seco, continúe relatando sobre Edward, lo que sucedió antes de aquellos ultimos días... previos a mi accidente.

Tras confrontarlo y recibir una respuesta vacía, decidí que fuera un vampiro, tal vez tuve otros motivos además de eso. Estaba molesta con  Eardwulf y escribí una enemistad entre esos dos hermanos.

"¿Qué te hicieron?" Me preguntó acariciando mi mejilla.

"No lo recuerdo" admití a pesar del temor de hacerle enfadar de nuevo por ello.

"Antes de que digas que es conveniente que no lo recuerde---"

"Lo que dije esa vez no fue algo que pensara realmente, Cady"

"Pero es lo que de verdad querías decirme---"

"¡No, fueron mis celos los que hablaron y dijeron cosas estúpidas! ¡Yo no te juzgaré nunca más por lo que no recuerdes, no es tu culpa!"

Mordí mi labio, últimamente lo hago demasiado seguido. Ery acarició mi labio y besó la comisura suave y breve.

"Incluso si yo no te creyera, no le debes a nadie una explicación, Cady" Me besó de nuevo "Creo en ti, si dices que los lobos vuelan te creeré sin necesidad de pruebas por muy imposible y absurdo que parezca"

Gian... Aquel Alfa que creí tonto y preotente, esas son palabras que antes no me habría creído escucharlas.

Antes.

Después todo lo que hemos pasado, con lo mucho que le siento cerca de mí desde hace meses... Le creo.

"Entonces sobre Etzel..."

"¿Piensas que es inocente y quieres que lo libere?" Me miró con gran ternura pero asentí tímidamente para no hacerle enfadar, para mi sorpresa acarició mi cabeza y dijo algo totalmente fuera de su papel de protagonista celoso.

"¡Hecho! creo en tus palabras, mandaré a liberarlo tan pronto como Milo regrese con las formas para sacarle de la mazmorra"

"¿Lo harás?" Todavía no podía creerlo.

"Mejor pregúntame qué no haría por la mujer que amo, la lista es mucho más corta. Comenzando por tener que reprimir lo que siento por ti" Agh, ahí estaba de nuevo, esa voz interna que quiere hacerme perder el control de mi misma. 

MÍO...

"Incluso estoy dispuesto a dejarte ir cuando llegue el momento porque tu felicidad también es la mía, Cadenza"

MI PAREJA... 

“¿Dije algo malo?” Realmente me lo preguntó como si me suplicara que no le rechace, negué suavemente con la cabeza.

Él no lo sabe, que esa noche había tomado otro pedazo, uno pequeño y muy insignificante al que había hecho suyo por completo.

Quizá no tan pequeño...

Ni tan insignificante.

“Si no te sientes bien puedo buscar al doctor---” No le dejé terminar, siguiendo la voz feral que ahora sé cómo se llama, le tomé por el cuello de la camisa y apoyándome en la punta de mis pies para alcanzarle en altura lo jalé hasta que nuestros labios se juntaron.

Él me correspondió, no hizo falta ninguna palabra más para que el fuego se liberara hasta volverse un incendio creciente que nos envolviera a los dos. Lo besé, él me besó de nuevo, usamos nuestra lengua para apropiarnos de la boca del otro y reclamarlo nuestro con nuestra saliva sellando cada espacio.

“¡MÍO!” Dijo la voz “¡TE QUIERO, TE QUIERO!” Fue tanto lo que pensé quererlo que ya no me era suficiente, ninguna palabra en esta vida ni en el mundo entero me es suficiente, querer parecía tan diminuto ¡Demasiado poco, demasiado corto!

Cuando finalmente separó sus labios de los míos sentí ese vacío y sed insaciable, más, lo quiero más cerca, quiero que se funda en mi piel.

“Por qué me miras así” Se burló él molestando mi mejilla “Tus ojos dicen “quiero que me devores” si no deseas que lo malinterprete---“

Volví a callarlo con mi boca, debatimos dominancia con nuestra lengua hasta que resulté ganadora y aventando su cuerpo contra la cama le dije como una orden “¡Devórame!”

La sensación de sus manos y dedos en mi cuerpo fue---

— ¿Era necesario ser tan explícita? —Me interrumpe Milo mientras pellizca entre sus ojos murmurando—No solo son igual de inconcientes, también son unos completos pervertidos.

Pero si no le dije nada realmente explícito.

—La descripción de los besos fue demasiado detallada, incluso me lo pude imaginar…

—Pero si no hicimos nada, apenas me había introducido la punta de su dedo cuando---

—Por favor, tenga clemencia por este Beta soltero—Me dice tapando su cara, admito que es gracioso molestarle cuando veo sus reacciones avergonzadas.

Después de un silencio largo Milo retira sus manos del rostro.

— ¿Entonces es definitivo? —Me pregunta con los brazos cruzados sin dejar de escudriñarme en búsqueda de cualquier titubeo, asiento con mi cabeza y suspira— ¿Si es eso a lo que te refieres?

¿Por qué le es tan difícil creerlo? Sé que tampoco ayuda mucho el que haya estado en negación por mucho tiempo pero estoy completamente segura de lo que siento ahora.

No entiendo cuándo comenzó ni qué lo provocó. Quizá sucedió tan de pronto que ni siquiera pude percatarme de ello, tal vez fue creciendo de manera tan gradual que se acumuló tanto hasta desbordarse. La razón ya no importa tampoco el cómo no dónde,  ya no puedo detenerlo.

Puede que haya estado ahí más tiempo del que puedo imaginar, quizá lo retuve tanto tiempo porque me había prometido jamás hacerlo.

Entonces Ery me abrazó cuando le dije que no podré tener hijos nunca, me aceptó, no solo a mí, ama todo lo que soy y lo que fui.

Lo siento Cadence de 18 años, antes tuviste a alguien que te cautivó, tu primer amor. Cadence de 23 años de edad también sintió algo parecido, intentó apagarlo y quedó todo reducido a cenizas.

Ahora yo, de 24 años de edad, conservo esas cenizas y sé que no se han esfumado por completo. Aun me me temo que podría volver a encenderse en cualquier momento, a pesar de eso, acaba de encenderse una nueva fogata con el nombre de él, mi Alfa.

—Sí, estoy segura, me refiero a él.

Asiento nuevamente, los ojos de Milo brillan con intensidad y parece sonreír un poco hasta que tose sobre su puño abruptamente y aclara su garganta.

— ¿Se lo dirás? —me ve asentir— ¿Cuándo?

—Se lo diré….

Pauso un momento, dejo que Milo sienta un poco ese suspenso. 

No puedo frenarlo más, moriré si no libero esto que siento cuanto antes, así que he pensado desde entonces en una fecha importante en que puedo hacerlo.

—En el festival de los siete aullidos.

Le prometí a Jerome que haré feliz a Ery. Esa noche, justo cuando Gian me diga que su deseo tiene que ver conmigo se lo diré. Ya quiero ver el asombro asomarse lentamente por su rostro cuando le diga aquellas palabras que él ha querido escuchar desde su primera confesión. 

Terrence Gian Avery...

Yo, Cadence Beckham, siento por ti la muy aterradora palabra con "A" 

Maika Maese

Después de tanto tiempo, tras avanzar y retroceder una cantidad obscena de veces dejando que el temor invada su mente, Cady finalmente acepta lo que siempre fue evidente para todos excepto para el mismo Alfa y ella. Los vientos cambian, es un sentimiento muy hermoso, sin embargo... la primavera en su corazón acaba de florecer tardíamente sobre un otoño devastador que podría secar sus hojas antes de poder decir aquellas importante y muy especiales palabras...

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