Mundo de ficçãoIniciar sessãoActo III- Nuevo Trauma Desbloqueado (Cady)~
Seguramente al ver documentales en la televisión no se puede evitar encontrarse alguna vez con uno sobre pingüinos.
Si bien los conejos son seres frágiles, también existe otro animal en la naturaleza que vive siempre al límite. Esos definitivamente son los pingüinos.
¿Qué tienen que ver los pingüinos con la vida? Pues prácticamente la adolescencia es como ser un huevo de esas criaturas. El macho y la hembra para poder empollarlo deben intercambiarlo uno al otro entre la fría ventisca del hielo ártico. Aunque pueden sobrevivir a bajas temperaturas, el frágil huevo es otra historia pues este debe pasarse rápidamente antes de congelarse o rodar hacia su perdición. La adolescencia del ser humano es exactamente igual, somos un montón de huevos que deben cruzar al otro lado sin percances pero nuestra misma naturaleza nos mantiene siempre al filo del peligro.
Sin embargo mi adolescencia siempre fue más que extrema pues sumado al hecho que las hormonas van a flor de piel controlando hasta nuestra propia mente, también la negatividad y baja autoestima pueden lograr que se tomen decisiones de las que después uno suele arrepentirse.
Esa tarde fue una de ellas.
Tenía 16 casi 17, aunque la coincidencia suene tan ridícula como el título de cierta canción de “cierto” musical que adora Sarah. Nos encontrábamos en casa de la familia Bingley muy "tranquilamente" viendo uno de sus programas favoritos. Mi mejor amiga siempre fue una romántica empedernida tal que a pesar de las malas actuaciones y pésimo guion lloraba como Magdalena empatizando con los ridículos personajes.
Por aquel tiempo me odiaba demasiado a mi misma, aún tenía en mi cabeza la culpa y una abuela que parecía deteriorar su salud en casa a cada minuto. Estar con Sarah era reconfortante aunque sus programas y visión del amor no lo fueran mucho.
Recuerdo en particular esa escena. Una mujer demasiado mayor había seducido al hijo de su enemiga (la protagonista) como una venganza y estaba tan mal de la cabeza como para supuestamente enamorarse del joven... ¿No es eso estupro? Aun así la escena más impactante por lo mala que es fue precisamente esa donde entra por la puerta encontrando al joven besando simplemente en la mejilla a una chica en silla de ruedas.
En lugar de verlo como algo dramático me reí a carcajadas, eso no le agradó a Sarah.
"¡Cady Cad! ¡Esta es una escena seria, no te burles de la situación!"
¿Cuál situación seria? Pensé en ese momento. Sin embargo la discusión sobre el amor fue escalando a puntos un tanto delicados y una cosa llevó a la otra.
Cuando menos me di cuenta me había dejado besar por mi mejor amiga descubriendo que tenemos cero de lo que llaman "química" Pensé que tal vez un beso no era suficiente para determinarlo y dejé que escalara un poquito más. Aunque Sarah pareció disfrutarlo ligeramente más que yo, tampoco le fue del todo placentero. Prometimos no volver a hablar de ello aunque hasta ahora seguimos bromeando con el hecho que no tenemos atracción sexual por la otra.
Estoy segura, al menos en cuanto a gustos y "química" se refiere no me siento atraída por el mismo sexo. Incluso si por alguna razón las circunstancias de mi vida me llevaron por el camino de detestar a la gran mayoría de los hombres y sentir temor de estar cerca de uno a solas por demasiado tiempo, al grado de marearme o incluso vomitar. Es cierto, tengo androfobia pero, en cuanto a lo visual se refiere, definitivamente me gustan las grandes espaldas, hombros anchos, abdominales marcadas así como un pecho firme y duro que me aplaste la cara.
¿Entonces por qué...?
—¡¡Hhhm...!!
A pesar de la fuerza de su mano de la que intento zafarme retorciendo mi muñeca como si fuera un gusano en el anzuelo, mis piernas están abiertas y la rodilla de esa desgraciada me está acariciando en partes que no debería, definitivamente esto no debería ser una situación agradable.
— ¡Mmmf!
Freya da vueltas a su lengua dentro de mi boca capturando la mía y no puedo evitar pensar lo bien que lo hace justo al mismo tiempo que algo cae al suelo.
Es Ery quien ha entrado por la puerta y ha visto toda esa bochornosa situación.
Al principio me tomó por sorpresa, luego pensé en empujarla sin éxito y después como si me hubiera hipnotizado fue intensificando aquel beso así como sus caricias.
Esa maldita desgraciada tiene buena técnica.
'¡No es momento de pensar en eso Cady! ¡Nuestra pareja está aquí y cree que lo hemos traicionado!'
Mientras que apenas puedo procesar todo lo que acaba de suceder, Freya Belcher finalmente libera mi boca dejando un gran hilo de saliva que aún me conecta a su labio inferior.
Relame sus labios cortando finalmente este y me acaricia el rostro mostrando los ojos verdes de su loba.
—Deja a ese Alfa y quédate conmigo.
Besa mi mejilla al mismo tiempo que mi novio parece reaccionar con un gruñido.
Su voz resuena no sólo en su oficina sino todo el pasillo casi amenazando con causar un terremoto.
— ¡LÁRGATE DE AQUI FREYA!
Mi… ¿"rival"? Ni siquiera parece inmutarse de lo que acaba de desatar, sonríe con elegancia y porte sin quitar su mano de mi pecho. Cuando me da un apretón no puedo evitar soltar un gemido provocando que Ery gruña y se aviente sobre Freya quien hábilmente calcula su movimiento pues logra esquivarlo.
—Te dije que siempre obtengo lo que deseo sin importar qué.
"¡¿Qué?!" Pensamos Chiara y yo al unísono.
—Pequeña loba, solo una hembra sabe lo que le gusta a otra hembra. Si un día te cansas de este macho inferior, ven conmigo—Relame sus labios otra vez con mucha elegancia sin parecer una depravada—Yo sabré cómo cuidarte como un verdadero Alfa.
Ery gruñe con más fuerza.
—Si crees que ese es bueno espera a probar lo que es el verdadero placer.
— ¡DIJE QUE TE LARGUES!
—Te molesta porque sabes que digo la verdad—Dice con un cinismo frío.
Apenas puedo ventilarme y recuperar mi respiración mientras Ery persigue a Freya hasta la puerta.
¿Qué carajo me acaba de suceder?
Chiara sugiere que mientras esos dos están distraídos salgamos de aquí pero es demasiado tarde para esa sugerencia.
¡BAM!
Mi Alfa golpea con fuerza la pared, el golpe hace que el cuadro de lobos casi se caiga de donde está colgado.
Su respiración es demasiado feral con algunos gruñidos saliendo por su garganta.
Maldición.
Está celoso y con mayor razón porque ha visto todo y ni siquiera parece que yo haya opuesto resistencia alguna.
‘¡Porque no lo hiciste!’
—Ery, sobre lo que acabas de ver—Paro en seco— ¿por qué te estas abriendo la camisa?
Sin dejar de verme como un depredador y respirando con el bufido de un toro desabotona su camisa y al no abrirse tan rápido como desea se arranca esta a tirones.
Doy varios pasos hacia atrás mientras camina a pasos largos hacia mí tirando todo a su paso, si hay una silla la avienta hacia otro lado.
—Te juro que no es lo que parece...
Doy más pasos hacia atrás hasta sentirme acorralada con la ventana y me deslizó detrás de su escritorio.
— ¿POR QUÉ TE ALEJAS, NOVIA?
¡Además de tu voz gutural como maldita fiera, esos ojos me dicen que me quieres castigar!
—ESTOY SEGURO DE QUE NO ME SERIAS INFIEL, CADY, NO TE CULPO POR ELLO.
¡Tu boca dice una cosa pero tu expresión corporal y el hecho que estás aventando todo a tu paso me dicta lo contrario!
—CADY... VEN AQUÍ, NO ME HAGAS PERSEGUIRTE.
¡Noooooo! ¡Ese tono de voz no me da confianza!
En medio de mi terror veo la puerta que sigue abierta. Tal vez si me escabullo un poco alcance a correr hacia la puerta y alejarme hasta que se le pase un poco la molestia para explicarle un poco las cosas---
¡BAM!
¡CRASH!
¡GRAAASH!
Ery voltea el escritorio con una sola mano, tapo mi boca intentando ahogar mis ganas de pegar un grito.
—Gian...
¡Está tan molesto que ha tirado todos los "pendientes" al suelo!
¿Debería correr? ¿Encerrarme en la habitación o algo así?
Algo me dice que si lo hago, con lo enfadado que esta, me romperá la puerta mientras dice "¡Aquí está Johnny!"
'Haz leído y visto demasiadas películas de terror y suspenso, Cady'
—TE ATRAPÉ.
¡Dios bendito que estas en el cielo! ¡Sé que no soy la mayor creyente ni la más obediente pero si estás ahí---!
¡BAM!
Vuelve a golpear algo y me acorrala contra la pared.
— ¡Juro que no es lo que piensas, Gian!
— ¿NO? ¿NO SE ESTABAN BESUQUEANDO EN ESA PARED EN MI OFICINA?
Bueno, si... pero técnicamente... ella me besaba a mí no yo a ella. Porque no se lo devolví... tampoco la empujé pero no fue---
¡BAM!
Ery golpea otra vez con fuerza la pared y ahogo otro grito.
Creo que ha logrado escuchar ese grito respingado pues ha suavizado un poco su mirada.
—Mírame, Cadenza ¿No fue lo que vi?
—Si fue, pero no... ¡Si me besó pero no esperaba que lo hiciera!
— ¿No te había dicho que te mantengas alejada de Freya---?
— ¡Te juro que no era esa mi intención! ¡Sé que estás celoso pero nunca me he sentido atraída por el mismo sexo---!
Ni siquiera puedo terminar pues Ery me ha tomado por la barbilla y me ha plantado un tremendo beso de aquellos que te devoran hasta el alma.
Continúa besándome, me introduce la lengua y chupa dentro hasta dejarme sin aire. Mis piernas que de por sí ya se estaban rindiendose ante la batalla de esta mañana acaban por perder todas sus fuerzas.
Con los retazos de su camisa me ata de las muñecas sin dejar de besarme. Solo libera mis labios cuando se asegura de que esté bien atado el nudo. Me ha atado de las manos de una manera en que los dedos se encuentran entrelazados y me es imposible usar el fuego en caso de creer muy necesario huir.
Mientras sigo en el suelo con las piernas temblando como Bambi y trato de recuperar el aire, él me toma con un solo brazo de la cintura y me carga como un costal de papas en su hombro.
— ¡Ery, por favor---!
— ¿Celoso? ¡No tienes idea de lo que son verdaderos celos, Cadenza!
Da pasos tan largos que casi parecen saltos de bestia y cuando abre más la puerta casi la arranca mientras golpeó en su hombro torpemente con el muñon que me ha dejado por la forma en que ató mis manos, es tanto el temor a lo que hará que ya estoy pensando si es viable morderme las muñecas como coyote para salir de esta.
— ¡Bájame! ¡Podemos hablarlo primero! ¡Giaaaan!
La mayoría de los sirvientes en la manada nos observan extrañados, murmuran que Ery parece una bestia fuera de control y se alejan lo más que pueden o se pegan a las paredes intentando fundirse en ella.
— ¡Dijiste que quieres cambiaaaaar! ¡De verdad! ¡Hablemos de ello primero!
Milo también nos observa y mi mirada se cruza con la de él pidiendo ayuda.
Es su Beta, seguro él podrá hacerlo entrar en razón.
Muy tranquilamente Milo camina hacia nosotros sin establecer contacto directo visual con su Alfa.
—MILO, QUE NADIE NOS MOLESTE.
Su cobarde Beta sólo asiente pero al voltear a verme, por un fragmento de segundo, me sonríe maliciosamente mientras reverencia y se despide con la mano.
¡¿Fue él quien le dijo que entrara antes, verdad?!
¡Milo! ¡Desgraciado, se quiso cobrar lo del rostro de Lina! ¡¿No es así?!
¡TRAAAAAIDOOOOR!
----
Acto III– Nuevo Fetiche Desbloqueado (Ery)~
“Esto NO es lo que parece” fue lo que dijo ¿Cómo puedes negarlo cuando la evidencia viva está frente a quien lo ha visto? Por supuesto es lo que parece, mi novia en brazos de Freya Belcher la mayor depredadora de hembras en la manada superándome incluso a mí.
Belcher siempre ha preferido más a las hembras que a los machos, después de todo su sangre es Alfa y su naturaleza es dominante, razón por la que muy seguramente jamás logramos embonar a pesar de tener afinidad en cuanto a los actos carnales se trate, Sin embargo nosotros nunca pudimos vernos como más que amigos y hasta en cierto punto rivales pues a esa mujer le encanta sentirse superior al lograr que las hembras que alguna vez pasaron por mis manos la prefieran a ella.
Desde sirvientas, licántropos de familia noble, hijas de betas y gammas, para Freya nunca había límite. Alguna vez propuso que viera lo que hacía con otras hembras pero puse mi límite, si hay algo que no soporto es ver una orgía o andar de voyerista, mirón presenciando a otros teniendo sexo.
Claramente tengo algo de pervertido en mi naturaleza pero el sexo era una necesidad y en cierto modo una definición de poder y dominio. Nada me interesaba ver a Freya y lo que fuera que hiciera con otras hembras.
Desde que conocí a Cady ninguna otra hembra me ha sido de interés, ni siquiera pienso en si son guapas las que caminan a mi alrededor, es como si solo mi novia existiera en mi campo de visión.
¿Entonces por qué?
Conozco lo suficiente a Cady para saberlo, ella es incapaz de serme infiel, podrá soñar con otro en su inconsciente pero nunca tendría el estómago para engañarme. Mi rival es algo inevitable y tampoco ella lo hace a propósito.
Por todo lo que sé de ella muy seguramente esto se trata de otra misión del Dios Schadenfreude, alguno de sus intentos de entretenimiento. También hay una alta probabilidad de que se haya arriesgado de esta forma porque se trata de un precepto que debe conseguir.
Mientras terminaba de arreglar la casa de Fritz con ayuda de Milo, estábamos por decidir si sería conveniente cambiar la cama y algunos muebles de la recámara conyugal cuando mi Beta me dijo que había traído los planos incorrectos. En efecto no eran los que necesitaba, así que regresé a la manada antes de la hora pactada en el mensaje de Cady para vernos en la oficina.
Aunque por alguna razón trató de que su letra se viera diferente pude reconocerla al instante.
Cuando llegué vi algo que me dejó por unos minutos sin aliento.
Mi preciosa novia, contra la pared, Freya introduciendo su lengua hasta la tráquea de mi pareja acariciándola lascivamente apretujando sus pechos mientras Cady gemía como nunca antes le había escuchado.
Ni siquiera opuso resistencia, cerró sus ojos aceptando ese beso como si fuera el mejor de su vida.
‘Eso no fue lo que pasó’
Freya incluso acariciaba el lugar que debería ser mío con sus muslos y rodilla haciendo que Cady se perdiera en el frenesí de una sensación nueva, placentera, desconocida. Por supuesto, sentí el dolor de la traición en mi pecho pues es parte de nuestro vínculo, sin embargo a diferencia de aquella vez en que encontré a Cady en una situación de este tipo con cinco renegados no siento esas ganas de destrozar a nadie.
‘Aunque te molestó y acabaron descuartizados, se te levantó cuando viste eso’
Ver a mi pareja en brazos de otro lobo es algo que no me agrada. Tampoco es algo que dejaría que suceda, se lo he dicho muchas veces por eso “Mi naturaleza como Alfa es ser extremadamente celoso, no me provoques nunca”
No estoy celoso, de eso estoy seguro.
Sin embargo… No sabría cómo describir esto que siento al ver a mi esposa sometida en brazos de otra mujer.
Es tan…
ARDIENTE.
Maldición, ya se me puso duro y esa loca sigue presente.
‘Cada vez me preocupas más, Ery’
“No es lo que parece” Me dice con su mirada y una parte se cuela en nuestro enlace mental, está tan sorprendida, confundida, anonadada que ni siquiera recuerda que puede comunicarse conmigo por medio de nuestros lobos.
Freya relame sus labios como una manera de desafiarme, conozco esa expresión de todas las veces que lo ha hecho frente a mí, está ejerciendo su dominancia Alfa e incluso ha impregnado su olor sobre ella en un intento por marcar su territorio en ella.
—Deja a ese Alfa y quédate conmigo.
¡¿En serio tuvo los ovarios de decir eso?!
Sabía que Freya es atrevida y en cierto modo aterradora, cínica, descarada… Pero nunca la creí capaz de desafiarme frente a MI PAREJA mientras le da besos en la mejilla como si dijera que no le importaría hacerme el espectáculo completo en mi cara.
—LARGATE DE AQUÍ FREYA—Advertimos Shawn y yo al mismo tiempo.
Pero Freya no hace caso de mi advertencia, por el contrario continúa manoseando a mi Cady quien sigue sin poder hacerle de frente, es como si la presa solo esperara a que uno de nosotros dos gane para saber a quién le muestra el cuello para que la devoren. Mientras tanto, Belcher trata de convencer a mi novia al ofrecerle placeres inimaginables como solo una mujer podría ofrecer a otra.
Carajo, acabo de imaginarlo y esto no es nada bueno.
‘¿Te gusta la sensación de que te la roben?’
No seas sucio, Shawn. Por supuesto que no…
‘Eso dices, pero estás que te mueres de ganas por aventarte sobre mi madre en este instante y demostrarle quien manda’
Ya te dije que no es tu madre. Por supuesto que ya quiero que esa loca se largue de aquí, tengo tantas ganas que va a estallarme en los pantalones en cualquier momento.
El desafío de Freya y Cady gimiendo solo me hacen pensar en una cosa…
¡Que debo marcarla más hasta que sin importar cuanto quieran reclamarla no puedan porque mi olor y mi esencia completa estén dentro y fuera de ella!
—Si crees que “ese” es bueno— me señala—espera a probar lo que es el verdadero placer.
— ¡DIJE QUE TE LARGUES!
¡Espera ahí, Cadenza!
¡Te demostraré que TU ALFA tiene el dominio sobre tu cuerpo, solo yo puedo darte algo que ningún otro Alfa sea hembra o macho será capaz!
***
Después de que Freya finalmente nos dejó solos, Cady por alguna razón extraña se ha hecho la difícil, aunque quiero acercarme a ella, mi querida novia pareciera que quiere huir de algo peligroso.
‘¡Claro que está asustada! ¡Te la has pasado respirando, golpeando y tirando todo como buen macho Alfa Feral y troglodita!’
¿Está asustada? No lo creo.
— ¡Juro que no es lo que piensas, Ery! ¡¿Me vas a castigar, no es así?!
¿Por qué habría de hacer eso?
— ¡Juro que eso no fue infidelidad!
Claro que no lo fue, solo fue un beso y nunca te voy a culpar porque esa loca te puso las garras encima, seguramente te ha tomado desprevenida. Aun así, me lo estás haciendo muy difícil, si no me dejas atraparte pronto mis ganas van a sacar lo peor de mí, después de todo ya se acercan el equinoccio y la luna llena.
Ella cree que detrás de mi escritorio está protegida, acabo de probarle que no al quitar ese obstáculo que me impide tocarla.
Parece que quiere divertirse un poco y jugar al atrápame, bien, si eso desea le haré muy divertida la cacería.
‘¡Ery, por amor de la Diosa, estás espantando a mi madre!’
Ella sabe que es un juego inocente, Shawn, incluso está actuado bien el papel de presa. Cady, quien no es tu madre, puede defenderse y no lo ha hecho porque también le divierte la situación.
Está muy animosa con esto ya no puedo esperar más para devorarla, fue divertido, no se niega, pero aquí abajo está impaciente. Pondré fin al juego.
Con un gran, poderoso y dominante beso establezco mi territorio nuevamente.
‘¡¿Te parece que mi madre cree eso un juego?! ¡Estás tan loco como Belcher!’
Con las palabras de Shawn por fin veo un poco más allá de las ganas que le tengo y noto que está temblando. Oh, creo que me pasé un poco con el juego.
Ella me mira con los ojos brillantes y húmedos, suplicando, creyendo realmente que me enfadé con ella.
— ¡Ery, por favor---!
Me ha llamado por el nombre que le dije que ya no me gusta, la escarmentaré un poco antes de aclararle que todo está bien. Ella por alguna razón cree que estoy celoso y por tanto muy molesto, para nada. Lo que tengo en este momento es mucho más profundo.
‘Estás caliente, sucio degenerado’
Y tú también lo estás, no te hagas.
Shawn no se atreve a negarlo porque detesta las mentiras y le es imposible hacerlo, tampoco olvida advertirme que Cady podría chamuscarnos en cuanto recuerde que puede hacerlo así, que até sus manos antes de cargarla para llevarla a nuestra habitación. No quiero que Milo vuelva a interrumpirnos ni tener a Freya cerca.
— ¡GIAAAAAN! ¡DIJISTE QUE QUIERES CAMBIAAAAR! —Exclama Cady sin saber que su reacción me provoca el molestarla más— ¡HABLEMOS DE ESTO PRIMERO, GIAAAAN! ¡BÁJAMEEEEE!
Por supuesto que te dejaré bajar, Cady. Cuando estés en la cama sentada sobre mí.
Cady sintiéndose como en el resplandor mientras Ery se lo toma a juego y a la vez anda tan caliente por ver aquella situación "ardiente" que solo desea subirse sobre ella. Milo parece serio pero puede ser muy vengativo cuando quiere, nunca lo hagan enfadar.







