A veces me pregunto qué habría pasado si la hubiera besado aquella noche, años atrás, cuando aún éramos estudiantes y el mundo era más sencillo. Cuando ella me miraba con esa mezcla de admiración y complicidad, sin el peso de todo lo que vendría después.
Tal vez nada habría cambiado. O tal vez todo.
Pero no lo hice. Me quedé callado, como suelo hacer. Me limité a estar ahí. A cuidar de ella desde la sombra, a celebrar sus victorias como si fueran mías, a sostenerla en cada caída, sin pedir nunc