El amanecer llegó antes de que el campamento pudiera fingir normalidad.
No hubo la calma habitual que solía acompañar las primeras luces del día. No hubo ese momento breve en que Umbra Lux despertaba lentamente entre el humo de las fogatas apagándose y el sonido suave del arroyo.
Ese día el clan despertó alerta.
Consciente.
La noticia se había extendido durante la noche con la velocidad silenciosa que tienen los rumores importantes dentro de una manada. Nadie gritaba el mensaje, pero todos lo c