Liam se quedó contemplando los pedazos de papel esparcidos por el suelo de la habitación de hotel. La última frase de Linsey, "prefiero quedarme viuda antes que divorciada", resonaba en sus oídos con un eco siniestro y helado. Sabía que ella era una mujer caprichosa y soberbia, pero el odio desmedido en su mirada le advirtió que la batalla legal no sería el único obstáculo en su camino. Su libertad le costaría cara, y los Collins no se quedarían de brazos cruzados viendo cómo su heredero destru