El teléfono vibró en el bolsillo de Alicia, sobresaltándola. El nombre de Lucas iluminaba la pantalla, rompiendo semanas de silencio. Su corazón se aceleró, sin saber si lo que vendría sería una revelación o una nueva complicación. Recordó todos los momentos compartidos, las consultas, las conversaciones íntimas que habían trascendido lo meramente profesional.
—Necesitamos reunirnos —dijo Lucas escuetamente—. Mark debe estar presentes.
La voz de Lucas sonaba diferente: cargada de urgencia, pero