El aguacero torrencial que se estrellaba contra el techo de hojalata de los establos ecuestres era totalmente ensordecedor. La violenta tormenta del exterior reflejaba a la perfección el caos absoluto que estallaba dentro del aislado pajar. El aroma pesado y dulce del heno dorado y seco se mezclaba intensamente con el olor a lana húmeda y el toque especiado y embriagador de la colonia de sándalo de Santiago. El aire era increíblemente denso, húmedo y completamente cargado de una electricidad vo