El aire dentro de la camioneta se volvió denso apenas cerraron la puerta. El motor ronroneaba bajo los pies de Kael, pero nadie decía una sola palabra. Las miradas eran suficientes.
Rowan se acomodó en el asiento trasero, justo detrás de Kael. Se notaba que lo hacía a propósito, como si necesitara estar justo ahí, en su punto ciego… o en su mira.
Kael lo miró de nuevo por el retrovisor.
"¿Tienes algún problema, Rowan?" preguntó, sin rodeos.
Rowan se cr