Capítulo 53 —Sangre
Narrador:
Lorena había esperado toda la noche.
Cada minuto que pasaba sin noticias de Franco solo aumentaba su ansiedad. Caminaba de un lado a otro en la habitación, con el teléfono en la mano, tentada a llamarlo una vez más. Pero no serviría de nada. Luigi ya le había dicho que no era un buen momento, y en el fondo, temía escuchar lo que pudiera responderle.
El amanecer asomaba tímidamente cuando un rugido de motor rompió el silencio. Lorena corrió a la ventana. Era Franco.