Capítulo 44 —Quémame
Narrador:
El agua fría empapaba cada fibra de su ropa, pegándola a su piel como una segunda capa, haciendo que la tela se volviera casi transparente sobre su figura. Franco se mantenía inmóvil bajo la ducha, el agua deslizándose por su cabello, su rostro, su pecho dibujado. Sus músculos tensos, su mandíbula apretada… parecía contenerse con cada respiro. Lorena, de pie frente a él, sintió la boca seca. Había querido demostrarle su enojo, quería desafiarlo, pero no esperaba es