Capítulo 43 —El perfume
Narrador:
Franco se quedó de pie en su despacho, con la mirada fija en la puerta por donde Lorena había desaparecido. Inspiró hondo, intentando ordenar sus pensamientos. La imagen de ella, con la rabia destilando de cada uno de sus movimientos, con esos ojos encendidos que lo miraban como si quisiera asesinarlo, seguía grabada en su mente. Sabía que debía ir tras ella. Sabía que debía enfrentarla. Pero por primera vez en mucho tiempo, dudó. Lorena no era como las mujeres