Capítulo 38 —La esposa de un Don
Narrador:
El viaje hacia la ciudad fue un trayecto silencioso para Lorena. Franco y Luigi conversaban sin cesar sobre la seguridad, las disposiciones y lo que debían esperar en el sepelio de Don Enzo. Hablaban en un tono bajo, pero sus voces graves llenaban el interior de la limusina con un murmullo constante. Lorena, en cambio, no participaba. Permanecía con la mirada fija en la ventana, observando cómo el paisaje se desdibujaba a medida que el vehículo avanzab