Capítulo 31 —Una mirada basta
Narrador:
Lorena se levantó lentamente, sintiendo cómo cada paso hacia la cocina la acercaba a una sensación desconocida de rutina en ese nuevo escenario. El eco de sus pies descalzos resonaba en los pasillos silenciosos de la casa, pero al llegar a la cocina, se dio cuenta de que estaba vacía. Frunció el ceño, extrañada, y decidió buscar a Franco. Sus pasos la llevaron hacia el gran ventanal que daba al jardín trasero. Allí lo vio. Franco estaba de pie, de espalda