Capítulo 186
El agua tibia salpicaba ligeramente los bordes de la tina de porcelana blanca mientras Emma sostenía con firmeza el cuerpo de Benett, que ya cumplía cuatro meses de nacida. A esta edad, la pequeña se mostraba mucho más activa y despierta; estiraba sus piernas con fuerza, chapoteando con entusiasmo y