Capítulo 126

Casa Geller.

Él miraba el brillo de su espada, mientras pensamientos terribles se infiltraban en su mente.

Ya hacía mucho que había oscurecido, y aun así, incluso con todos los viajes que había hecho liberando a los vigilantes, Henrique no podía dormir.

Habían regresado a la casa Geller para establecer los próximos pasos. Lobos de todas partes se estaban uniendo a la causa, y ese era el punto de encuentro.

El macho cerró los ojos, y lo único que vio fueron los ojos violetas y todas las mentiras
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP