Cap. 70: La manipuladora
Luego de escuchar la razón por la que ha recibido esa visita, Margo toma un largo sorbo de su té para ayudarse a digerir lo que ha escuchado. Pasea la mirada entre uno y otro visitante para cerciorarse de que le hablan en serio, que no es una especie de broma de mal gusto o embuste, pero puede ver en sus ojos la sinceridad mezclada con temor, lo cual sirve para disipar cualquier duda que pueda albergar sobre el asunto.
—¿Estás segura de lo que me estás diciendo? —pregunta la bruja, necesitando