Cap. 71: La traidora
El regreso de Bianca haló a Julio fuera de la cama, por fin las heridas estaban casi cerradas, aunque dejando uans feas cicatrices de color morado. Y si bien aún llegaba a dolerle hacer un movimiento brusco o levantar los brazos, comenzaba a ser algo soportable, mientras se abrochaba la camisa se dispuso a recibirla en el salón, pero antes de que siquiera pudiese terminar de vestirse la vio entrar.
—Oye, cuanta prisa, espero que sea por tener buenas noticias —murmura el Alfa al verla entrar en